Cuando se va el verano (2017)

Cuando se va el verano (2017)
Libro para jóvenes - Estación Mandioca Ediciones

Cuentos

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"Viajeros extraviados", Premio Fondo Nacional de las Artes, Editorial Bajo la luna

Novela

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"Cruces cierran los campos", Premio Rejadorada-Multiversa, España

lunes, 7 de mayo de 2012

Diario de viaje: el cine y la ciudad

Para Silvia Iammarino. Desde la Bastilla hasta el Bois de Vincennes se puede caminar al costado de la ciudad, pero a la vez arriba de la ciudad, sobre un puente que es en verdad un jardín (lo construyeron paisajistas y arquitectos franceses sobre el trazado de una línea de ferrocarril en desuso). Subimos por unas escaleras desde la avenida Daumesnil, cerca de la Ópera moderna, la de la Bastilla, en los primeros tramos del viaducto, dispuestos a recorrer pasarelas rebosantes de glorietas y de verde. Pero lo que hicimos, una vez allí, fue ver a los lados: las ventanas, los frentes de las casas de alto, las azoteas, los balcones a la altura de nuestros ojos, como relajados espías desde la Promenade plantée. Y también el cine, porque vimos el cine: como en una pantalla fragmentada y esparcida por todos los distritos de París, los gatos que Chris Marker pintó en los muros de la ciudad para filmar el documental “Chats perchés” siguen sonriendo, encaramados, a los transeúntes que levantan la vista. Vimos cara a cara desde el jardín elevado algunos de los gatos amarillos-naranjas, llenos de dientes, que posan en las paredes externas de los edificios del este de París y que, tras la filmación y año a año, van destiñéndose por los soles, los vientos y las lluvias inevitables (Chris Marker -que trabajó con Resnais y filmó sobre Kurosawa y Tarkovski- concede pocas entrevistas y cuando alguien le pide una foto suya para una nota envía la de su gato). Si creímos que desde la Promenade plantée solo se puede caminar al costado y por arriba de París y ver la ciudad desde un alto jardín lineal, nuestra presunción fue insuficiente: también el paseo es una platea para mirar a los ojos los murales pintados por Marker con caras sonrientes de gatos. De gatos parisinos a la intemperie.

2 comentarios:

  1. París, Marker, el cine, esos gatos... en tus manos,un recorrido exhuberante! gracias! (linda sorpresa)

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    1. Silvia, es que pude ver los gatos de Marker porque antes había estado ahí tu mirada, grazie!

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