Cuando se va el verano (2017)

Cuando se va el verano (2017)
Libro para jóvenes - Estación Mandioca Ediciones

Cuentos

Cuentos
"Viajeros extraviados", Premio Fondo Nacional de las Artes, Editorial Bajo la luna

Novela

Novela
"Cruces cierran los campos", Premio Rejadorada-Multiversa, España

domingo, 15 de noviembre de 2009

Textos escritos en el TALLER

Lo irremediable

Josefina Díaz

Llueve, no tengo ganas de nada ni de nadie. Mi gato Timoteo mira por la ventana entreabierta de mi escritorio, pienso, seguramente con un deseo de libertad, de treparse a los techos y batirse a duelo con los otros gatos para tener la supremacía sobre alguna gata en celo. Vuelve, me mira con desgano, se acuesta arriba de un libro, lo acaricio mientras escribo. Esta mañana leí una frase que me da vueltas en la cabeza, dice: ”En corregir lo incorregible se te fue la vida, en buscar el error y tratar de borrarlo”.
Suena el teléfono, es Elena, me habla de su enfermedad, ¿por qué no le puedo decir que el cuerpo también se equivoca?, ¿que hay que corregirlo? Le comento mi estar en el mundo, le digo que el alma también se enferma, que no estoy de acuerdo con la rutina, con el tiempo circular dentro de los mismos y repetibles espacios.
Espero que pare de llover, camino por las calles de la ciudad, pienso en la enfermedad de Elena, hay tantas muertes en mi memoria que por error o por destino se vuelven a repetir. Mi madre ha muerto de cansada, me dijo una semana antes de partir, nunca sintió la felicidad, buscarla es el error, cuando te das cuenta de que no la encontraste vas camino a la zozobra, ¿será una construcción de la imaginación? Equivocarse es la fatalidad de nuestro tiempo y volver a empezar crea la incertidumbre de un presente que nos devora.
Camino hasta el río, siento su olor, el recuerdo de mi infancia allá en el barrio La Florida, desde niña jugué con las olas que traían a la orilla los barcos. León manso, color violáceo en esta hora que atardece, ¿quién me devolverá el paraíso perdido?
Vuelvo, prendo la radio, hay noticias llenas de sangre, reflexiono: la gente desayuna y cena con los robos y crímenes del día, entre el espanto y el deseo de castigo hacen de la violencia un goce, en lugar de buscar el error y tratar de corregirlo o borrarlo. Errar… y todo vuelve a empezar, por eso me equivoqué tantas veces, y la culpa otra vez de provocar errores. La vida es eternamente irremediable.

1 comentario:

  1. Qué bueeeeeeeeeno, Josefina!!!!! lo escuché en el taller y me encantó pero ahora que lo leo tranquila comprobé qué profundo contenido tiene y qué bien escrito está!!!! Felicitaciones

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