Rosario, 29 de junio
La joven moza de la noche partió hacia Barcelona. Allá, en un bar de La Barceloneta, está trabajando otra de las mozas, que se fue a España en el verano que pasó. Laura partió ahora, y vivirá con ella.
Eran las únicas mozas a las que conocía por su nombre: Laura, Mariana.
No sé cómo se llama la chica de la mañana que me sirve el desayuno casi a diario. Es cansina, callada. Tal vez por la ausencia repentina de Laura, tuve la necesidad de saber su nombre. Se lo pregunté mientras le pagaba y me respondió en un susurro:
—Betsabé.
miércoles, 29 de junio de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
Cotidianas
Otros apuntes
El señor coreano de la rotisería envejeció de repente.
(Nota para gente ajena al barrio, que vuelve menos interesante la observación anterior: el señor tiene menos dientes; lleva ropa antigua, como de entre casa, y un gorrito tejido marrón que hace un par de meses no usaba)
El señor coreano de la rotisería envejeció de repente.
(Nota para gente ajena al barrio, que vuelve menos interesante la observación anterior: el señor tiene menos dientes; lleva ropa antigua, como de entre casa, y un gorrito tejido marrón que hace un par de meses no usaba)
sábado, 18 de junio de 2016
Breves apuntes urbanos
Diario de ciudad
Cotidianas (tres).
Uno: El señor de barba y edad indescifrable que a veces duerme en el portal de la esquina está sentado, quieto; hace algo con las manos que no alcanzo a ver desde el interior del bar. Se levanta, cruza la calle y, en uno de los paneles que bloquean la vereda (hubo un derrumbe en un edificio), cuelga una guirnalda de papel. Comentario innecesario: no tiene nada e hizo una guirnalda para adornar el barrio, su casa. Un gesto poético.
Dos: Salgo del bar, voy al súper que está enfrente de mi casa, me atiende la cajera habitual, reparo en su tatuaje habitual, el de la muñeca, el que dice con letras góticas: Rivotril.
Tres: Entro al edificio, subo al ascensor con una vecina que lleva auriculares y explica: Es que no puedo salir sin escuchar a Lanata. Me divierte.
(Rosario, junio 2016)
Cotidianas (tres).
Uno: El señor de barba y edad indescifrable que a veces duerme en el portal de la esquina está sentado, quieto; hace algo con las manos que no alcanzo a ver desde el interior del bar. Se levanta, cruza la calle y, en uno de los paneles que bloquean la vereda (hubo un derrumbe en un edificio), cuelga una guirnalda de papel. Comentario innecesario: no tiene nada e hizo una guirnalda para adornar el barrio, su casa. Un gesto poético.
Dos: Salgo del bar, voy al súper que está enfrente de mi casa, me atiende la cajera habitual, reparo en su tatuaje habitual, el de la muñeca, el que dice con letras góticas: Rivotril.
Tres: Entro al edificio, subo al ascensor con una vecina que lleva auriculares y explica: Es que no puedo salir sin escuchar a Lanata. Me divierte.
(Rosario, junio 2016)
miércoles, 15 de junio de 2016
sábado, 11 de junio de 2016
Frente al río
Boca, ojos y oídos de frente al río (Beatriz Actis)
I
Estamos, los dos, de frente al río.
La forma de tu boca
es un simple horizonte:
si
sonríe, el sol se asoma
si los
labios se fruncen,
no hay luz ni arco iris tras la lluvia
y siempre es de noche
II
Mis ojos ven
un botecito en el río
que reverbera
en su juego
como viento en el agua,
como mago y galera.
La luz se refleja en el cauce marrón
por donde el botecito flota,
y oigo la música
de un pájaro
(su
canto,
las
notas de su canto)
Sonrío:
las luces y el agua,
la música isleña
y la resolana,
los motivos simples
para ser feliz
esta mañana.
III
El hombre pesca
al lado del río
bajo el techo frío
de este día de otoño.
Un niño pasa
junto a su padre.
Escucho lo que le pregunta:
— Eh, señor.
¿No quiere una bufanda?
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