A la
pregunta formulada hace miles de años: “¿Quién ha podido jamás sondear
las profundidades del abismo?”, dos hombres entre todos los hombres
tienen el derecho de responder. Somos el capitán Nemo y yo".
Jules Verne - VEINTE MIL LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO
sábado, 23 de noviembre de 2013
viernes, 22 de noviembre de 2013
Fernández Retamar
Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela...
Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela.
Llegué casi al amanecer, con las que pensé que serían ropas de trabajo,
Pero los hombres y los muchachos que, en sus harapos esperaban
Todavía me dijeron señor.
Están en un caserón a medio derruir,
Con unos cuantos catres y palos: allí pasan las noches
Ahora, en vez de dormir bajo los puentes o en los portales.
Uno sabe leer, y lo mandaron a buscar cuando
supieron que yo tenía biblioteca.
(Es alto, luminoso, y usa una barbita en el insolente rostro mulato.)
Pasé por el que será el comedor escolar, hoy sólo señalado por una zapata
Sobre la cual mi amigo traza con su dedo en el aire ventanales y puertas.
Atrás estaban las piedras, y un grupo de muchachos
Las trasladaban en veloces carretillas. Yo pedí una
Y me eché a aprender el trabajo elemental de los hombres elementales.
Luego tuve mi primera pala y tomé el agua silvestre de los trabajadores,
Y, fatigado, pensé en ti, en aquella vez
Que estuviste recogiendo una cosecha hasta que la vista se te nublaba
Como ahora a mí,
¡Qué lejos estábamos de las cosas verdaderas,
Amor, qué lejos -como uno de otro!
La conversación y el almuerzo
Fueron merecidos, y la amistad del pastor
Hasta hubo una pareja de enamorados
Que se ruborizaban cuando los señalábamos, riendo,
Fumando, después del café.
No hay momento
En que no piense en ti.
Hoy quizás más,
Y mientras ayude a construir esta escuela
Con las mismas manos de acariciarte.
ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR
Llegamos como el viento
De
niños, absortos ante su narración, nos inclinábamos hacia el maestro. ¿Qué será
de nosotros? ¿Cómo acaba esta historia? Llegamos como el viento y nos iremos
como el agua.
José Emilio Pacheco, Tarde o temprano
lunes, 18 de noviembre de 2013
De Doris Lessing
“A los escritores se les suele preguntar: ¿Cómo escribes? ¿Con un
procesador de texto? ¿Con máquina de escribir eléctrica? ¿Con pluma de
ganso? ¿Con caracteres caligráficos? Sin embargo, la pregunta
fundamental es: ¿Has encontrado un espacio, ese espacio vacío, que debe
rodearte cuando escribes? A ese espacio, que es una forma de escuchar,
de prestar atención, llegarán las palabras, las palabras que
pronunciarán tus personajes, las ideas: la inspiración. Si un
determinado escritor no logra encontrar este espacio, entonces los
poemas y los cuentos podrían nacer muertos”. (Doris Lessing, 1919 - 2013)
viernes, 15 de noviembre de 2013
Fragmento de Delmira
Versos iniciales de EL INTRUSO, de Delmira Agustini
Amor, la noche estaba trágica y sollozante
cuando tu llave...
Amor, la noche estaba trágica y sollozante
cuando tu llave...
sábado, 2 de noviembre de 2013
Animal de luz
Pablo Neruda:
ANIMAL DE LUZ
Soy en este sin fin sin soledad
un animal de luz acorralado
por sus errores y por su follaje:
ancha es la selva: aquí mis semejantes
pululan, retroceden o trafican,
mientras yo me retiro acompañado
por la escoria que el tiempo determina:
olas del mar, estrellas de la noche.
Es poco, es ancho, es escaso y es todo…
Soy en este sin fin sin soledad
un animal de luz acorralado
por sus errores y por su follaje:
ancha es la selva: aquí mis semejantes
pululan, retroceden o trafican,
mientras yo me retiro acompañado
por la escoria que el tiempo determina:
olas del mar, estrellas de la noche.
Es poco, es ancho, es escaso y es todo…
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